domingo, 20 de enero de 2019

Aldaba


Para responder a tu duda,
dejo la aldaba a la vista del camino,
El sendero es estrecho y largo.
Brilla con el sol del ocaso entre la espaldera de álamos.
Debés  saber que puedo ser un jardín o un tornado.
Podría dejarte entrar.
Adormecerte con el murmullo del viento entre la ligustrina de mi laberinto.
Rodearte con mis piernas de sándalo y mirra hasta hacernos uno en humo y alma.
Podría entrar y devastarte,
¡Qué más daría la desolación del mundo!
Arrojar cuerpos por las rutas y ciudades.
Sufrir amnesia.
Echar  humo y viento hasta tus entrañas.
Morir en tu boca hecha tornado.
Chupar la savia sagrada del  epicentro…

podría morir allí,
podría…

El viento sopla y la aldaba resuena,
Me escondo.
Ya oigo tus pasos…



No hay comentarios.:

Publicar un comentario