El otro Hermes.
La brisa de la noche
mueve las cortinas del cuarto, delicadamente.
El hombre se detiene
antes de cerrar la ventana.La observa
amorosamente.
Ella duerme…
¿Lo hace?
…
Él suspira y recrea su
imagen a miles de kilómetros.
Un demonio recoge el
suspiro, lo introduce en su morral y parte deprisa por la ventana que agita las
cortinas hacia el sur…
El hombre cierra la
ventana justo cuando el demonio intenta entregar el suspiro.
El mensajero muere.
El hombre gira y la
observa: duerme en su lecho, en el suyo.
Ahora él suspira aliviado…
Una nueva batalla: los
demonios se baten a duelo.
El hombre queda
atrapado…
La verdad es el mismo infierno…